La Emperatriz del Amor

Mi nombre es Kiara Galván, soy Maestra Tarotista, Vidente y Numeróloga Internacional con más de 30 años de trayectoria en Ciencias Esotéricas.
Me identifico con «La Emperatriz» porque es el Arcano Mayor que representa a las mujeres en general; en sus distintas etapas: la niñez, la juventud y la madurez. Hermosas, tanto por fuera como por dentro.

Esta figura muestra a una mujer muy bella, de cabellos dorados; su porte es el de una reina, que se encuentra plácidamente sentada en su trono.
La imagen que describo se trata de un diseño personal, plagado de símbolos, que procederé a detallar:

El amarillo, es un color que predomina en la ilustración, es un color solar, simbolizando la vida práctica, la fertilidad, la abundancia y la fecundidad. Lo podemos observar en los girasoles, el trigal, la copa de oro; símbolos que representan la abundancia y están relacionados con el mundo material.
La corona, cuenta con 12 estrellas, que son los 12 signos zodiacales, denota el poder sobre el mundo material, intelectual y espiritual, la dignidad real de quien la porta, lo que nos da un indicio de sus pensamientos plenos de espiritualidad, pero a la vez con los pies en la tierra; porque la figura personifica lo material por excelencia. Esta corona es una tiara de tres líneas, las que muestran tres fases de la luna (creciente, llena y menguante) que son a su vez los tres aspectos de la divinidad femenina: la doncella, la madre y la anciana.

La tiara, también representa los secretos del Tarot que están en la cabeza de la Emperatriz, se trata de un conocimiento receptivo, pasivo, fértil; pero a la vez activo y agresivo, dado que este arcano encarna el equilibrio entre el mundo material (activo) y el mundo espiritual (receptivo, pasivo).

Está coronada de flores y plantas, luciendo un vestido blanco; ambos aluden a su pureza, y al dominio de las pasiones. Las flores y el paisaje indican la suavidad del yugo de la ley divina que una vez aceptada es otra muestra de la suave firmeza con que la Emperatriz domina el paisaje (que es su mundo, el mundo) y lo preside.
A sus pies, se encuentra un trigal, dorado y solar, símbolo del pan de cada día que alimenta y da vida; lo que nos remite nuevamente a lo material. El campo de trigo hace alusión a Démeter, la Diosa de la Agricultura, la misma que les enseñó a los hombres a arar y sembrar en el mundo material.

La figura no sólo muestra a la madre física, sino también a la madre y maestra sustentadora que enseña y da los elementos necesarios para la vida.
Sobre el costado izquierdo del dibujo, se aprecia el árbol de la ciencia del bien y del mal, la serpiente, la manzana; lo que nos señala ansiedad, tentación, curiosidad del ser humano, sentimientos implícitos en el pecado original. El paisaje grafica el paraíso terrenal, el de Adán y Eva, la frontera entre lo humano y lo divino.

La Emperatriz preside al mundo desde su trono, que está en el centro del Jardín del Edén, encarnando todo lo bueno, placentero y atractivo que tiene este mundo; los poderes, las riquezas (trigo, girasoles, copa de oro), el placer (plasmado en la espada que atraviesa el cáliz representando la unión entre los opuestos), la fertilidad (campo de trigo).

Este arcano, lleno de simbolismos, nos invita a respetar y tratar con sabiduría al mundo material que nos rodea, porque de lo contrario podemos llegar a ser expulsados de nuestro Eden personal, como le sucedió a Adan y a Eva. Todo el tiempo nos está indicando, que debemos aprender de nuestros errores.

En el costado derecho, encontramos algunos elementos del Arcano Mayor: La Luna, en este sentido, mi intención es mostrar que todo tiene su lado oculto, como el cangrejo que sale del fango; un elemento temible, significativamente colocado al final del sendero, que viene de lejos e intenta salir de las aguas profundas del inconsciente. El cangrejo es lo que yace en lo más profundo, nuestro lado salvaje, nuestros demonios, la pesadilla que llevamos dentro. Surge de nuestro interior cuando decidimos profundizar en nosotros mismos; como es el caso de la terapia y es lo que más nos aterra, justamente empezar a saber quiénes somos.

No debemos temer al conocimiento de nosotros mismos, si somos prudentes y enfrentamos nuestros miedos con valentía, el cangrejo se hundirá y volverá al lugar del que nunca debió salir.

Estos símbolos nos indican por otra parte, que la inteligencia y el autoconocimiento son herramientas para transitar el mundo del espíritu y del inconsciente. Al tomar la energía del sol y la naturaleza aceptamos un reto, en el que podemos caer víctimas del autoengaño, las falsas ilusiones, tanto las propias como las ajenas, o de miedos y tristezas sin fundamento.

Transitamos un terreno confuso donde sólo la luz de nuestra inteligencia, usada con humildad, nos traerá de vuelta a nosotros mismos, como la luz de la luna que guía en la noche oscura. Las montañas detrás de la escena nos muestran las limitaciones de la vida anterior del alma, de un color gris y monótono como la vida del alma encerrada en sus limitaciones. Los girasoles coronan la escena, se trata de flores solares que miran al consultante como verdadera fuente de energía.

 

Este Arcano Mayor es definido como la puerta a esta vida; así lo muestra la espada (símbolo fálico) que atraviesa la copa de oro (proyección del órgano genital femenino) enlazados por una cadena que une lo femenino con lo masculino terminando en la manifestación del acto sexual que caracteriza la unión perfecta de lo activo y lo pasivo; de la sexualidad, formando la unidad.

Ambos símbolos, son abarcados, contenidos por un corazón que pareciera salirse de la imagen, siendo el logo de la empresa; con el mismo manifiesto que nuestro Gabinete Astrológico se especializa en el Tarot del Amor, Retornos de Pareja, Tarot Terapeútico, Desarrollo Personal, Inteligencia Emocional, y todo lo que abarque los pensamientos positivos hacia nuestros seres queridos.

Si observan con detenimiento el símbolo de Venus, está representado por la cara de la Luna, es decir, que si bien la Emperatriz es una carta predominantemente solar, no le faltan elementos de las cartas lunares, que se hayan presentes para mostrarnos que como hay días (sol, colores amarillos), también hay noches (luna, colores oscuros), luz y oscuridad; el lado visible y el lado oculto de la feminidad representado por la luna que está a los pies de la Emperatriz, que es la figura central de la ilustración.

La cadena que enlaza los sexos, personifica la unión espiritual, y cuenta con un mensaje implícito: «Todos nuestros deseos, en lo que se refiere al amor y al retorno de nuestros seres queridos se pueden hacer realidad, si sabemos canalizar nuestras energías y controlar nuestra ansiedad».
Tarot Kiara Galván es un equipo altamente especializado en Tarot Terapéutico del amor, podemos guiarte para que esa persona que está en tu corazón retorne y no se vaya nunca más de tu lado.

Tarot Kiara Galván puede hacer tus sueños realidad, la cadena que une los sexos, es la ayuda que nuestro equipo te puede brindar para que consigas a la persona que tanto deseas, estamos a sólo un clic de distancia.

La lemniscata (símbolo del infinito) inserto en el trono, muestra la sabiduría divina y universal que posee la mujer que está sentada, a través de su experiencia de vida; en mi caso, los 30 años que llevo en el mundo esotérico, avalando mi nivel de aciertos.
En Tarot Kiara Galván los esperamos con toda esta fuerza y conocimientos esotéricos para orientarlos y guiarlos con nuestras consultas espirituales completamente personalizadas, encarnadas en el Tarot Terapéutico del Amor que es nuestra especialidad.
Los esperamos; y recuerda, que estamos a un clic de distancia…

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